jueves 4 de febrero de 2010

CON VISTA AL MAR

CON VISTA AL MAR

POR JOSE G. RODRIGUEZ

AGUA,AGUA, AGUA.

Son dos los factores que inhíben el avance de Sonora hacia mejores niveles. Por un lado, la carencia de una carretera moderna y segura que venga a suplir la que actualmente padecemos y que no debe seguir siendo la causa de tragedias, sangre y luto.

Hablar de agua, es hablar de un reto de enormes proporciones al que los diferentes gobiernos que antecedieron al actual sencillamente nunca le han encontrado remedio, debido en gran parte a la forma en que el tema ha terminado en el terreno político, mientras regiones como Hermosillo ven como el problema se agudiza, hasta alcanzar ahora límites intolerables.

Ante semejante panorama, es obligado reconocer el esfuerzo que está desplegando el Gobernador Guillermo Padrés Elías a efecto de dar vida a un ante-proyecto sumamente ambicioso que tiene como finalidad aprovechar el vital líquido de regiones surianas mediante una enorme inversión que contempla mútiples aspectos técnicos que está exponiendo en forma comedida y sin postúras impositivas a los cuellos anchos de Ciudad Obregón.

Es aquí donde la puerca tuerce el rabo, pués desde siempre ha sido evidente la oposición de esa gente a que alguien les toque aunque sea un lítro de agua para llevarla a otras regiones, menos si el plan contempla el alivio de la capital sonorense, misma a la que en un regionalísmo ramplón se le profesa en esos lares surianos.

Sin embargo, Padrés Elías, conducido por un criterio de diálogo y de fírme postúra conciliadora está intentado derrumbar esa supina cerrazón que se opone como barrera al encuentro de una solución que es ya de vida o muerte, no solo para Hermosillo, sino para espacios como Guaymas, Empalme y San Carlos, contemplados también el plan hidráulico del orgullo de Cananea, solo que al parecer mediante la operación de una desaladora.

Aquí el chíste es no permitir que esto se politíce como siempre ha sucedido y que todo se conduzca dentro de un criterio donde prevalezan miras progresístas y verdadero amor al teruño, mandando al diablo regionalísmos estúpidos o interéses políticos deleznables que tanto daño han hecho y continúan haciendo al país y naturalmente a nuestra entidad.

Imagínese amigo, un Sonora sin sed, dueño de plenas garantías del vital líquido para la población y quien desee invertir en el rumbo, contando además con una carretera moderna y segura como las que se pueden transitar en otras entidades, para nuestra envidia y bien fundada rabia, contra gobernantes que como el que se fue, solo impuso sus condiciones para operar obras de relumbrón a las que seguramente les sacó multimillonaria tajada.

Con esas dos obras, no tendríamos porque pedirle más al gobierno de alternancia, porque lo demás vendría por mera inercia.HASTA LUEGO

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